Epílogo
Los desafíos en nuestros días son diferentes de los del tiempo en que se inició la obra en la ciudad de Tarija, pero la necesidad de predicar el evangelio de salvación para el pecador es la misma de antes; el amor de Dios todavía es constante y eficaz. La corrupción de la gente se ha incrementado; sin embargo, la salvación que Dios ofrece por fe en el sacrificio de Jesucristo en la cruz sigue siendo el único medio de salvación; el arrepentimiento de nuestros pecados y el perdón por la gracia de Dios son requisitos fundamentales para llegar a ser hijos de Dios.
La iglesia está llamada a testificar el evangelio al pecador ofreciendo la salvación y la vida eterna en Cristo. Las iglesias y las misiones que no cumplen con el mandato de predicar el evangelio de salvación por todo el mundo y descuidan la enseñanza de la Palabra de Dios a los que no la conocen, no tienen una razón justificada para su existencia.
El celo y el espíritu misionero que existía en el pasado dentro de las organizaciones cristianas se ha debilitado porque la iglesia está más interesada en proteger su existencia y crecimiento con fines de lucro y fama. Algunas iglesias son tan grandes que no necesitan de otras organizaciones porque son autosuficientes; estas iglesias, algunas veces llegan a ser más poderosas que sus mismas convenciones y caen frecuentemente en el error de buscar grandeza y fama, al ser guiadas por pastores egocéntricos que acomodan su doctrina y práctica según el mercado de la demanda y oferta, como dijo hace poco el papa actual, Benedicto XVI.
A veces los pastores predicamos lo que la gente quiere escuchar y no lo que Dios quiere que escuchen… Observando la situación actual del mundo, nos damos cuenta que los Católico-Romanos ya no nos persiguen como antes, sino que hasta nos llaman “hermanos separados”; pero, la intolerancia religiosa con tintes políticos está interesada en la respuesta a la pregunta: ¿Cuál de las grandes religiones controlará el mundo en el futuro? El terrorista Bin Laden dijo: “Los ‘infieles’ que no aceptan al profeta Mahoma deben ser eliminados”. ¿Cuál será la postura y acción de los cristianos ante estas amenazas…?
Hablando en el contexto boliviano, menciono los siguientes puntos:
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Debemos entender que nuestra primera misión es seguir presentando a Cristo redentor como la solución para los problemas de la humanidad.
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Debemos enfatizar que nuestra identidad personal está en Cristo y no en nuestra herencia étnica o racial, el apóstol Pablo dice que en Cristo todos llegamos a ser uno. Esta identidad no es exclusiva, sino universal; en Cristo somos nuevas criaturas, y ya no hay diferencia de ciudadanía, tampoco de nivel social, ni de género o cualquier otra distinción porque todos estamos unidos en el amor de Dios.
Gálatas 3.26-29 -
La iglesia puede y debe contribuir activamente en la educación, la justicia social y salud para todos y debe ser mediadora y conciliadora entre los políticos en conflicto; sin violar los principios de la separación de Iglesia y Estado.
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Debemos continuar con la preparación de obreros llamados por Dios, que tengan vocación misionera, visión, iniciativa y dedicación para ganar el mundo para Cristo.
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No podemos cambiar el pasado, el presente es nuestra oportunidad y el futuro es hoy, porque el mañana dependerá de lo que hagamos hoy.
Isaías 6.8 dice: “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”
Pastor Juan H. Águila
Septiembre, 2008