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Memories del Inicio de la Obra Bautista en Tarija, Bolivia

Basado en el diario del Pastor Juan H. Águila quien, con el apoyo de la Union Bautista Boliviana, los misioneros Walter Ridgway, David Phillips y otros obreros, pusieron la mano en el arado para abrir nuevos surcos en los departamentos del sur de Bolivia.

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Salmo 126.5-6

Agradecimientos

Dedico esta paqueña obra a mis mentores y maestros:

Mildred Goulding
Walter Ridgway
David B. Philips

y a mi compañera en el ministerio Elena Martinez Águila



Reconocimiento
A mis hijos Dr. Juan Carlos Águila y su esposa Lorena por haberme ayudado a preparar este libro en un procesador de palabras y a mi hijo, Fernando Águila por transformar fotos y dispositivas antiguas a un sistema digital.

¡Muchas gracias!

Juan H. Águila

Prefacio

Abriendo Nuevos Horizontes, libro escrito por mi amigo y colega pastor Juan Águila, refleja el inicio de un nuevo movimiento en la historia del avance de la obra de la Unión Bautista Boliviana (UBB) en el Sur de Bolivia.

El año 1956 el Señor puso en el corazón del pastor Águila la iniciativa de extender las fronteras del avance del ministerio de la UBB y la Misión Bautista Canadiense. La Convención de la UBB, reunida en la ciudad de Oruro, no aceptó fácilmente la proposición de iniciar nuevas obras por razones económicas y falta de pastores para las iglesias ya establecidas. La pasión y desafío demostrado por el pastor Águila terminó convenciendo a los delegados, quienes aprobaron el inicio de la obra evangélica en la ciudad de Tarija. En agosto de 1956, Juan Águila y su asistente, el pastor estudiante Avelino Gonzáles, se trasladaron a Tarija.

Antes de iniciar esta obra, por razones de cortesía, informamos a los misioneros ya existentes en Tarija que empezaríamos una congregación cristiana bautista; el pastor Ray Jones de las Asambleas de Dios nos dio la bienvenida, pero el pastor Ernesto Parish de la Iglesia de los Hermanos Libres se opuso muy disgustado y nos llamó “lobos rapaces”. A lo cual respondimos que no íbamos a pedirle permiso, sino a informarle de nuestra presencia en la ciudad y nuestro propósito de buscar nuevas almas, aparte de los 40 miembros que tenían en una ciudad de 25.000 habitantes.

En marzo de 1958, Elena y Juan Águila contrajeron matrimonio y juntos trabajaron con toda dedicación hasta la organización de la Primera Iglesia Bautista “Sión” de Tarija, el 7 de septiembre de 1958. La directiva de la UBB se hizo presente en pleno:

                Presidente Víctor Tococari
                Vicepresidente pastor Jaime Goytia
                Secretario Daniel Cadima
                Delegado de La Paz pastor Modesto Aliaga

Aquel día fue una ocasión de regocijo por los logros y triunfos en el ministerio de misiones de nuestra organización. Ahora, al celebrar los 50 años de aniversario de la Primera Iglesia Bautista de Tarija debemos agradecer a Dios por los pastores Águila, egresados del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba. Recomiendo la lectura de esta reseña histórica escrita por el pionero de la obra bautista en el sur de Bolivia.

        Dr. Jaime Goytia Rodríguez

Capítulo 1 - Introducción

Desde el arribo de Archibald Reekie en 1898 hasta 1948 habían pasado los primeros 50 años de trabajo misionero en Bolivia; durante ese periodo los misioneros canadienses trabajaron sacrificadamente en Oruro, La Paz, Cochabamba y los centros mineros de Potosí y quedaban 5 departamentos para abrir nuevas obras a cargo de la Unión Bautista Boliviana (UBB). Las iglesias comenzaron a asumir mayor responsabilidad dirigidas por la Unión Bautista Boliviana y con el apoyo de la Misión Bautista Canadiense.

El Seminario Teológico Bautista de Cochabamba era el semillero de la formación de pastores y líderes para proveer a las iglesias y congregaciones, obreros dedicados a la expansión del evangelio en Bolivia. En el Seminario se cultivaba el fervor evangelístico en contraposición a la simple búsqueda de títulos académicos; todos los fines de semana los estudiantes salíamos a realizar obra practica y ayudar a todas las iglesias del valle cochabambino y retornábamos los lunes para continuar con la formación académica. Los estudiantes, al terminar el tercer año eran destinados a las iglesias y congregaciones existentes en toda Bolivia para ejecutar un año de práctica, requisito sin el cual, no se podía iniciar el último año de estudios ni mucho menos graduarse.

Desde la declaración de libertad de culto en 1905, la Constitución Política del Estado Boliviano abrió nuevas oportunidades para el libre ejercicio de la fe y la predicación del evangelio en Bolivia. Los misioneros comenzaron a establecer congregaciones, centros educativos, clínicas de salud, estaciones de radio como la Cruz del Sur. A pesar de la libertad de culto, la Iglesia Católica Romana era antagónica a la expansión del protestantismo en Bolivia y en consecuencia, había persecución y muerte para los que predicaban el evangelio de salvación y esperanza. Sin embargo, varias denominaciones se establecieron en las ciudades más pobladas y accesibles por tren o carretera, quedando las poblaciones más opuestas al evangelio en los departamentos del sur de Bolivia, como Sucre y Tarija.

Capítulo 2 - Llamamiento Y Preparación

Fui a estudiar al Colegio Bíblico de Cochabamba en el año 1948. Como todo estudiante tenía que trabajar para sustentarme; el Colegio Bíblico proveía trabajos a los seminaristas en jardinería, construcción, limpieza del edificio y otras labores. Uno de los trabajos que me asignó el pastor Percy Buck en la casa bautista de la calle Jordán fue pegar las hojas de fe de erratas en el libro del Cincuentenario de la Misión Bautista Canadiense antes de su distribución a los misioneros, pastores y líderes. La historia del inicio por A. Reekie y el crecimiento de la obra bautista en nuestra patria me cautivó inmensamente.

El impacto y el cambio que Cristo hizo en mi ser era la mejor motivación para esparcir las Buenas Nuevas del evangelio; así nació el deseo de predicar a otros del amor de Cristo. Los años de preparación en el Seminario y el ejemplo de los misioneros, pastores y laicos dedicados al ministerio de ganar almas y edificar su fe, me sirvieron de inspiración.


CINCUENTENARIO DE LA OBRA BAUTISTA EN BOLIVIA (1898-1948)

Mapa del avance de la obra bautista canadiense y boliviana, en los primeros 50 años de trabajo


Me gradué del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba en 1954. Aprovechando una beca de la Misión Bautista Canadiense viajé a Buenos Aires, Argentina en marzo de 1955 para estudiar por un año un curso de postgrado en Teología en el Seminario Teológico Bautista Internacional. Las clases que tomé sobre evangelismo y misiones en Cochabamba y Buenos Aires me dieron un fundamento seguro y con mucho entusiasmo retorné a Bolivia para abrir nuevos campos. Al terminar el año académico en Buenos

Aires fui, junto a un grupo de estudiantes del Seminario Teológico Bautista Internacional, a una gira evangelística en la Republica del Uruguay y retorné a La Paz el primero de enero 1956 para visitar a Elena Martínez, mi novia, que estaba estudiando enfermería en la Clínica Americana en Obrajes, La Paz. Después de unos días, me trasladé a Cochabamba para proponerle nuevamente al pastor Walter Ridgway, director del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba, la posibilidad de abrir nuevos campos en los departamentos donde la UBB no estaba presente.

Los límites de los primeros 50 años de ministerio bautista están demarcados con líneas sólidas e incluían los departamentos de Oruro, La Paz, Cochabamba y los centros mineros del departamento de Potosí: Llallagua, Catavi, Uncía y Colquiri.

Las líneas quebradas representan los departamentos Sucre, Potosí, Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando, donde no existían obras establecidas por la UBB hasta el año 1956.

Capítulo 3

Exploración

Así comenzó un sueño casi imposible, con los pocos dineros que me habían sobrado de mi beca y los aportes de los pastores Ridgway y Phillips; salí en una gira de exploración el 25 de enero de 1956 a las ciudades de Sucre, Potosí, Tupiza, Villazón y Tarija. Los caminos no eran buenos y los medios de transporte eran sumamente limitados; llegué a Sucre en el Lloyd Aéreo Boliviano e hice el resto del camino por tierra. Noté una gran necesidad de predicar el evangelio en aquellos pueblos fanáticos y controlados por la Iglesia Católica, ya que la presencia evangélica se reducía a unas pocas congregaciones establecidas por otras denominaciones. En Potosí, asistí a la Iglesia de los Hermanos Libres pastoreada por el médico Hamilton; el hermano Demetrio Cazano, estudiante en la Universidad Tomas Frías, a quien volví a ver durante mi astorado en la Iglesia de Uncía me orientó e introdujo a los hermanos de la iglesia en Potosí quienes me recibieron con amor y entusiasmo y me animaron a abrir una obra en esa ciudad histórica desde los tiempos de la Colonia; el cerro de Potosí, famoso por sus minas de plata dio progreso económico a España y toda Europa.

Al terminar mi visita a Potosí fui en autocarril a la ciudad de Sucre que posiblemente era la ciudad más conservadora y católica en Bolivia; allí encontré al Dr. Hamilton que estaba tomando unas vacaciones y tuvimos una conversación amena. Además contacté al misionero Ronaldo Winstanley, pastor de la Misión Sudamericana, quien me invitó a participar en varios cultos y en su programa radial, este hermano me animó a predicar el evangelio e iniciar una obra en Sucre.

Mi plan era volar en el Lloyd Aéreo Boliviano de Sucre a Tarija, pero debido el mal tiempo los vuelos no entraban a Sucre y me vi obligado a quedarme por 5 días. Luego, retorné a la ciudad de Potosí para viajar por tierra en una pequeña vagoneta y llegué a Tupiza el 3 de febrero de 1956, después de 19 horas de viaje por caminos en mal estado, allí encontré al hermano Bernabé Torrico creyente en Cristo que asistía a una pequeña congregación de los Hermanos Libres. El pueblo de Tupiza era pintoresco y de un clima benigno y también necesitaba una congregación que predicara el evangelio.

De Tupiza salí hacia Villazón, un pueblo fronterizo con la Argentina; el viaje en tren fue muy cómodo. En la noche exploré el pequeño pueblo y al día siguiente reanudé el viaje en un carro de carga y fue grande mi sorpresa al hallar allí mismo al cura español Nebreda que nos perseguía en Cochabamba. La jornada duró 15 horas aproximadamente, la lluvia y el polvo nos fustigaron cruelmente en la cuesta de Sama y arribamos a Tarija a las 2 de la mañana del domingo, 6 de febrero de 1956.

Después de descansar en un pequeño alojamiento amanecí restablecido y con energías para conocer ese pueblo aislado y alejado en el sur de Bolivia. En la tarde fui a visitar el pueblito de San Lorenzo distante a unos 15 kilómetros de la ciudad de Tarija, la gente era amable y religiosa.

La población de Tarija tenía 25.000 habitantes aproximadamente y sólo existían dos congregaciones evangélicas: la Iglesia de los Hermanos Libres, pastoreada por el misionero Ernesto Parish –quien me recibió fríamente y cuando le mencioné que posiblemente iríamos a iniciar una obra bautista en esa ciudad me dijo que los bautistas éramos modernistas– y la congregación de las Asambleas de Dios, quienes me recibieron muy amablemente.

Tarija era un campo fértil para sembrar el evangelio de salvación y de esperanza. La ciudad me impresionó y sentí la gran necesidad de conocer a Cristo, que tenía aquel pueblo. Durante el viaje oré fervientemente para que el Señor me mostrara su voluntad en cuanto al lugar donde debíamos empezar un nuevo campo de trabajo.

A veces la voluntad de Dios es hallada por medio de las circunstancias que confrontamos en la vida. El Señor me dio la convicción y su llamado para poner mi mano en el arado, abrir nuevos surcos y sembrar la semilla del evangelio. Di por terminada la exploración y comencé a escribir el reporte que presentaría en la próxima Convención de la UBB a realizarse en la ciudad de Oruro. Estaba plenamente convencido que las ciudades y pueblos que visité necesitaban a Dios. La cuestión era, dónde iniciar la obra y al fin me decidí por Tarija.

De Tarija volví a Villazón para viajar por tren a la ciudad de Oruro y asistir a la Convención de la Unión Bautista Boliviana.

A continuación copio para ustedes el reporte que entregué a la mesa directiva de la Unión Bautista Boliviana y la Misión Bautista Canadiense en Bolivia. Éste refleja la visión de un joven soñador e ingenuo hasta cierto punto, que estaba dispuesto a arriesgarse por su convicción cristiana.

PLAN Y PRESUPUESTO PARA UNA GIRA POR LOS DEPARTAMENTOS DE POTOSÍ, TARIJA Y PANDO CON EL PROPÓSITO DE ABRIR NUEVOS CAMPOS DE OBRA BAUTISTA
“ID Y PREDICAD EL EVANGELIO POR TODO EL MUNDO”

Este presupuesto refleja la inflación que había en Bolivia en aquellos días. Durante la presidencia de Siles Suazo, un dólar equivalía a Bs. 12.000

Reporte a UBB

Informe a la VI Convención de la Unión Bautista Boliviana realizada en la ciudad del Pagador, Oruro

Mis amados hermanos de la mesa Directiva, misioneros, pastores y delegados:

A mi regreso de Buenos Aires, después de haber culminado un año de estudios de post-grado, pensé en hacer una sugerencia a la Misión y a la Comisión Ministerial acerca de mi propósito de abrir un nuevo campo de trabajo bautista. Esta visión me llevó un buen tiempo de consideración y estudio de las necesidades de los posibles lugares donde hay una gran demanda del evangelio de la redención; también he pensando en la futura extensión de nuestros campos misioneros, pero sobre todo esto he buscado la voluntad de nuestro Padre Celestial al respecto. Creo que este ardiente deseo que tengo en mi corazón me lo ha dado el Señor y no busco más que la gloria de Dios, ni tengo otro propósito sino el de predicar el evangelio puro a aquellas almas que están sumidas en el pecado, la ignorancia, el fanatismo y la pobreza espiritual.

La Comisión Ministerial me dio el buen consejo de emprender una gira por los campos en cuestión para ver la necesidad espiritual de cada uno de ellos y la Misión de la cual aún dependo económicamente, resolvió muy generosamente pagar los gastos de la gira que acabo de realizar.

En primer lugar quiero decir que aquel propósito ha sido confirmado con mi visita a aquellos departamentos (Potosí, Sucre y Tarija) y ahora que he visto y palpado la urgente necesidad de la predicación del mensaje de salvación a aquellas almas que están pasando a la eternidad sin verdadero conocimiento de Dios, me animo a decir que esto es un llamado a esta Convención de iglesias que velan por el progreso de nuestra obra establecida y por establecerse; sé que hay una urgente necesidad de obreros en nuestras iglesias actuales, para luchar contra la incredulidad, la herejía y promover el crecimiento de cada creyente y miembro de nuestras iglesias. Sin embargo, como nuestra obra va creciendo cada día se ven mayores necesidades y mientras estemos en este mundo que se va precipitando hacia la ruina no dejaremos de escuchar aquella voz que dice: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”.

Lo que tendremos que hacer mis queridos hermanos es cumplir con nuestras funciones como creyentes y sacerdotes delante de Dios y los hombres. “Los campos están blancos, la siega es mucha y los obreros pocos”, ¿qué haremos?, creo que la obra no sólo depende y pesa en los hombros de los misioneros y pastores. En nuestras iglesias hay muchos hermanos laicos para mantener la obra que se ha iniciado hasta que se les provea un obrero. ¿No habrá hoy ancianos y diáconos de aquellos que hubieron en el tiempo de Pablo?, que a pesar de sus preocupaciones no cesaron de luchar por el progreso de las obras establecidas y algunos hasta tuvieron que dar sus propias vidas.

Pensando en las necesidades actuales y las que tendremos en el futuro, creo y tengo la convicción que el Señor nos llama a suplir la urgente necesidad, que es la conversión de aquellas almas que no tienen mucha oportunidad de escuchar el evangelio. En los 58 años de obra que llevamos en La Paz, Oruro, Cochabamba y partes de Potosí hemos llegado a progresar trabajando con todos los que han estado a nuestro alcance. Da gozo notar que cada año van aumentándose nuevas iglesias a nuestra Convención; en estos campos hemos llegado a cubrir más que cualquier otra misión y ahora que llevamos más de un cincuentenario en estos departamentos, pienso que debemos ampliar nuestra visión misionera a otros departamentos donde aún no tenemos obra bautista. Espero que el Señor nos dé fuerzas suficientes para poder alcanzar con la evangelización y la edificación si es posible de todos los departamentos de Bolivia. Nuestra oración y esperanza es que en años venideros tengamos más misioneros y obreros. Cada año egresan de nuestro Seminario jóvenes y señoritas para dedicarse al servicio como pastores o laicos en las misiones e iglesias.

Una de las causas por la que existe esta Convención es unir a las iglesias en espíritu, en propósito y bienes materiales para afrontar como organización las necesidades de cada iglesia y congregación que la compone, además de atender las necesidades del país en general; por eso creo que los hermanos delegados no sólo vienen para velar por las necesidades de sus iglesias sino también por las necesidades de los campos donde no hemos llegado todavía con la potencia del evangelio. De este modo, todos somos responsables del progreso de nuestra obra en todo sentido y en todo lugar.

A continuación paso a informarles de los campos que he tenido la oportunidad de visitar en mi camino de exploración. He visto enemigos gigantes de la causa de Dios, a simple vista parece que fueran invencibles, pero como para Dios no hay nada imposible, vamos a luchar en el nombre de Dios y los venceremos con la espada de dos filos, que es la palabra de Dios y la fe que es nuestro escudo y sostén.

Potosí

Es una ciudad colonial con costumbres españolas, el Catolicismo está arraigado en el pueblo. Los vestigios de la conquista y explotación española se pueden apreciar en la Casa de la Moneda.

La población del departamento alcanza a 790.000 habitantes y la ciudad tiene 45.000. La población está disminuyendo por la emigración a los valles y trópico de Bolivia debido a la decadencia de la explotación minera, principalmente de estaño. La pobreza se ve en las calles, los centros mineros han llegado a ser focos de rebelión inspirados por el comunismo y la Universidad Tomas Frías es el centro del liberalismo. La gente es menos fanática que en Sucre, pero lamentablemente es indiferente ante la religión.

En Potosí hay una sola misión evangélica: la de los Hermanos Libres. Ellos han trabajado en la ciudad y otros pueblos por unos 40 años. Tienen dos congregaciones en la ciudad, una de ellas cuenta con 70 miembros y la otra con 50; hay mucho campo para establecer otras obras.

El pastor encargado de aquellas obras era el Dr. Hamilton, médico que hizo un trabajo excelente. En la conversación con el Dr. Hamilton y algunos miembros de su iglesia nos expresaron que éramos bienvenidos a Potosí siempre y cuando no predicáramos un evangelio modernista. Ellos me ayudaron abiertamente a buscar lugares apropiados para comenzar una nueva obra. También me informaron que un grupo llamado “Exclusivista Bethesda” pensaba abrir una obra. “Los Adventistas y Testigos de Jehová vienen para visitar las casas e impartir su doctrina. Potosí por su altura de más de 4.000 metros tiene un clima inclemente y esto ha hecho huir a otras denominaciones que se fueron sin echar raíces profundas aquí”, me dijeron.

Sucre

Aunque no tenía planeado visitar Sucre, lo tuve que hacer porque no había vuelos de Potosí a Tarija y aproveché el viaje para hablar con el Dr. Hamilton, quién estaba de vacaciones en aquel lugar.

Me permitiré informarles brevemente mis impresiones de la obra evangélica que se realizaba en la ciudad de Sucre y sus alrededores:

Creo firmemente que esta ciudad es la más Católica-Romana de todas las ciudades de Bolivia y parece que fuera todavía una colonia española; supongo que en esta ciudad hay más templos católicos (21) que sacerdotes. En las mañanas y en las tardes las campanas repican para llamar a los fieles a sus servicios y la gente concurre a la misa diariamente, además tienen una emisora propia que es la Radio Católica, que tiene un programa denominado “La voz católica”. Los ciudadanos son fanáticos en su mayoría. Los evangélicos que trabajan aquí han tenido que sufrir muchas persecuciones, calumnias e interrupciones durante sus reuniones.

La población del departamento alcanza a 390.000 habitantes y la ciudad tiene 45.000. Sucre, reúne a una gran cantidad de estudiantes que asisten a la Universidad San Javier de Loyola o a la Normal Superior para maestros. Sus actividades económicas principales son la agricultura y la explotación de petróleo.

Existen cuatro misiones evangélicas en la capital judicial de Bolivia:

  1. Hermanos Libres
  2. Bolivian Indian Misión
  3. Unión Evangélica de Sud América
  4. Iglesia de Dios Santidad

Algunos directores de estas denominaciones manifestaron que necesitan más recursos para ganar esta ciudad para Cristo. Aunque Sucre está cerrada al evangelio hoy, podría ser un centro estratégico para el avance de la obra en Bolivia.

La ciudad ostenta una gran afluencia de indígenas que pasean por las calles ejecutando instrumentos musicales autóctonos, pero lamentablemente terminan el día ebrios en algún local. Los templos evangélicos están concentrados en las áreas donde no hay templos católicos. Se necesitan obreros intrépidos y sabios para introducir el evangelio, creo que Sucre es una puerta abierta para las Buenas Nuevas de Jesucristo.

Tarija

Vistas de Tarija y sus alrededores

El aeropuerto de Tarija, 1956 - Gruta del aeropuerto - Vistas panorámicas de la ciudad de Tarija, 1956 - La Avenida Costanera o Víctor Paz, 1957 - Una casita de campesinos en el camino a Villazón - Mercado central de Tarija, 1957

Con muchas dificultades pude llegar a esta ciudad para recabar la información necesaria.

Este departamento tiene poco progreso por falta de vías de comunicación. La población del departamento alcanza a 170.000 habitantes y la ciudad tiene 25.000, todos hablan español, la ciudad es pequeña y hermosa y está rodeada por el río Guadalquivir.

Existen sólo dos misiones:

  1. Hermanos Libres
  2. Asambleas de Dios o Pentecostales

Los Hermanos Libres trabajaron casi por 30 años y su progreso ha sido limitado; el pastor Ernesto Parish, escocés, no da tiempo completo a la obra y es sumamente rígido en su teología.

La Iglesia Pentecostal alcanzó mejores resultados en tan sólo 4 años y su Escuela Dominical cuenta con una asistencia de 170 personas.

Cuando manifesté a los Hermanos Libres que posiblemente abriríamos una nueva obra, el pastor Parish me dijo que ellos habían sido asignados para cubrir el departamento. Por otra parte, los hermanos Pentecostales nos animaron a predicar la Palabra de Dios porque urgía llevar el evangelio a las provincias.

Juan Águila V.
Oruro, 14 de febrero de 1956

Aprobación para abrir un nuevo campo misionero

Proposición para la Unión Bautista Boliviana:

Una vez que me aceptaron como pastor de la Unión Bautista Boliviana recomendé que comenzáramos una obra en Tarija y así se hizo, gracias a Dios.

Una mirada retrospectiva

Cuando miro en forma retrospectiva al momento en que presenté el desafío a la Unión Bautista Boliviana, me veo a mí mismo osado, soñador, atrevido y hasta cierto punto ingenuo. Los jóvenes se caracterizan por hacer a un lado las estructuras establecidas y se arriesgan a dar pasos que podrían terminar en derrota. En cambio los adultos son más precavidos para no fracasar; de todas maneras, los delegados, pastores y misioneros canadienses me toleraron con mucha paciencia y lo primero que hicieron fue aceptarme como obrero oficial de la UBB y luego, pasaron a considerar mi propuesta. Después de una hora de discusión, se sometió el asunto a votación y el resultado fue un empate. El pastor Ridgway sugirió que buscáramos la voluntad de Dios en oración y luego de un intermedio se reinició la sesión; entonces el pastor Donato Saldías presentó la moción para abrir una nueva obra en la ciudad de Tarija, propuesta que fue respaldada por la mayoría de los presentes. De esta forma, fui nombrado misionero nacional de la UBB, pero con la condición de que fuera a pastorear temporalmente la Iglesia de Uncía hasta conseguir fondos para dicha apertura.

El término “misionero” se reservaba en aquel tiempo, casi en forma exclusiva, para los obreros que venían de otros países. El paso que dio la UBB estaba basado en la fe y esperanza en Dios, que es el proveedor de nuestras necesidades:

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.” Filipenses 4.19-20

La histórica decisión que tomaron los delegados hizo posible que se ensancharan las fronteras y abrieran nuevos campos en Tarija, Tupiza, Villazón, Potosí, Sucre y Santa Cruz.

Como estudiante del Seminario realicé la obra práctica requerida en: Kilómetro 29 a Chapare, Malcorrancho, Vinto y Uncía. Como pastor, serví a las Iglesias de Uncía, Tarija, Villa Victoria, Primera Iglesia Bautista de Cochabamba y la Iglesia Bautista Hispana de la ciudad de Bakersfield en California, a esta última por 20 años. De los 60 años de servicio al Señor que ya llevamos mi esposa y yo, tanto en Bolivia y Estados Unidos, lo que nos dio mayor satisfacción es el hecho de haber sido inspirados por Dios para abrir nuevos horizontes y alcanzar a nuestra gente con el evangelio. Este paso fue el comienzo de un nuevo movimiento nacional al que respondieron otros pastores como: Avelino Gonzales en Potosí, Franklin Heredia en Tarija, Epifanio López en Tupiza, Sinforiano Delgadillo en Villazón y Laquiaca, Manuel Zubieta en Santa Cruz y los misioneros Arthur Wormald en Tarija, John Palmquist en Santa Cruz y Marshall Thompson en Sucre.

Ensanchando nuestra tienda

Abrir nuevos horizontes o ampliar la percepción de la realidad no es fácil, las circunstancias en las que vivimos muchas veces no nos permiten soñar en otras posibilidades. Sin embargo, se debe escapar del “aquí y ahora” para explorar otras esferas de crecimiento material, espiritual e intelectual.

Si se ignora la realidad, el individuo podría ver afectada su capacidad de sobrevivencia; por lo cual, adoptar una postura pasiva de comodidad y tranquilidad, evita la exploración de otras opciones capaces de cambios innovadores. Me gusta en forma particular, la expresión bíblica: “Los valientes arrebatan el reino de Dios” y también la definición de la fe en Hebreos 11.1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Por fe Abraham dejó Ur de los Caldeos para ir a un lugar desconocido que se llamaba tierra prometida y también por fe creyó que Dios le daría una generación numerosa a pesar de la esterilidad de su esposa Sara.

La falta de pastores en la UBB era evidente, la Misión Bautista Canadiense confrontaba grandes desafíos y demandas de los nacionales, la situación económica en Bolivia era terrible debido a la inflación, pero a pesar de esto los delegados de iglesias votaron por ayudar a otros que todavía no conocían el amor de Cristo.

Como dice en Hechos 1.8: “… pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Dios llamó a Pablo para predicar el evangelio en Judea, Asia y Europa y lo más importante no era el mensajero sino el mensaje de Jesucristo. El movimiento misionero mundial del siglo pasado alcanzó a las almas en los rincones más recónditos de la tierra.

Cuando se lee la historia de los hermanos canadienses pioneros de la obra bautista en Bolivia, se halla a hombres como Archivald Reekie, Norman Dabbs y muchos otros que arriesgaron su vida por la causa de Cristo.

El pastor Walter Ridgway, un maestro por excelencia, me inspiró y me animó a buscar la voluntad de Dios en mi llamado y puso de sus propios fondos para hacer posible el viaje de exploración ya mencionado.

Víctor Tococari, Presidente de la UBB en los años 1954 a 1956, fue un laico activo y con visión que permitió la consideración de un tema que para algunos no era una prioridad. La UBB aprobó el desafió a pesar de que las iglesias ya establecidas sólo pensaban en sus propias necesidades y no en abrir un nuevo campo misionero.

Víctor Tococari, Presidente de la UBB en 1956

David Phillips, misionero, evangelista y pastor, creía en el desarrollo de la iglesia local y nacional; tenía un espíritu de conquista y gran entusiasmo y apoyó económica y espiritualmente el inicio de nuevos campos en Bolivia.

Pastor David Phillips y familia

Los pastores Jaime Goytia, Pablo Zurita y otros colegas míos preguntaron si esto era una prioridad inmediata, pero al final dieron su apoyo incondicional para comenzar la obra en Tarija.

Los delegados de la Primera Iglesia Bautista del Prado de La Paz prometieron contribuir con 25.000 pesos bolivianos para abrir una nueva obra. Para que el lector tenga una idea clara, un pastor soltero ganaba 26.000 pesos bolivianos y uno casado 36.000 pesos bolivianos mensuales.

Un pastorado interino en Uncía

El 3 de marzo de 1956 fui posesionado como pastor de la Iglesia de Uncía por Víctor Tococari, Presidente de la UBB. De inmediato me dediqué a trabajar con ahínco. Los hermanos de Uncía me cooperaron en todo con amor y durante este tiempo y con la ayuda del hermano Molleda, Asistente del Gerente, tramité y conseguimos un lote de la Corporación Minera de Bolivia para la construcción del templo que actualmente existe. El día martes 28 de agosto de 1956 los hermanos fueron a despedirme a la estación del tren y había una mezcla de tristeza y alegría en nuestros corazones.

Viajé a Oruro y Cochabamba para hacer los preparativos para el viaje en avión a Tarija en compañía de mi ayudante Avelino Gonzales, pastor estudiante que me acompañaría durante tres meses de su vacación antes de retornar al Seminario Teológico Bautista de Cochabamba para continuar sus estudios. La mesa directiva informó a última hora que no había fondos para iniciar la obra debido a un déficit de 6.000.000 en el presupuesto de la UBB. El pastor Walter Ridgway tuvo que viajar hasta Oruro para hablar con el Tesorero, David Branez y la directiva en cuanto a los recursos para Tarija; una vez más la Misión Bautista Canadiense se comprometió a sostener económicamente el nuevo campo por los dos primeros años.

La ambivalencia de la mesa directiva me molestó en gran manera, me sentí decepcionado porque no me hicieron conocer este hecho hasta después de salir de Uncía. Cuando autorizaron mi salida por correspondencia, no me notificaron del asunto, pero con la ayuda de Dios se superaron estos últimos obstáculos y el viaje a Tarija se hizo realidad.

Cochabamba, miércoles 5 de septiembre de 1956:
Datos de mi diario: “He comprado parte del material que necesitaré para iniciar la obra en Tarija. No puedo llevar todo lo que necesito porque el transporte de carga en avión es caro. Hace una semana que dejé la Iglesia de Uncía. Hablé por dos horas con el pastor Ridgway y después de orar, sentimos la presencia de Dios que daría la victoria.”

Pastor Juan Águila, 1956

Capítulo 4 - Inicio De La Obra En Tarija

Los primeros obreros

La proposición del pastor Ridgway, de que un estudiante del Seminario me acompañara por cuatro meses, fue sabia; luego comprendí que en un lugar extraño necesitaría compañerismo y ayuda para confrontar las primeras batallas en el nuevo campo misionero. Avelino Gonzales recibió su llamamiento al ministerio en la Primera Iglesia Bautista del Prado de La Paz.

Obstáculos en el campo misionero

De aquí en adelante, escribiré cronológicamente siguiendo los datos que escribí en mi diario y la correspondencia que sostenía con el pastor Ridgway y Elena Martínez, mi novia. En aquella época tenía la buena costumbre de registrar todo en un diario, lo cual hice por un lapso de 6 años, comenzando desde 1955 hasta 1960. Al volver a leer mi diario me doy cuenta que he olvidado muchas cosas con el paso del tiempo.

Lunes, 10 de septiembre de 1956:
“Los días pasados fueron muy ocupados y tensos. Esta mañana Avelino y yo desayunamos con los Ridgway y el camión del Seminario nos llevó al aeropuerto para iniciar la tan esperada aventura de fe. Avelino viajó tranquilo pero yo fui presa de mareos y me sentí enfermo durante las dos horas de vuelo en el Lloyd Aéreo Boliviano. Cuando por fin llegamos a Tarija, nos alojamos en el Hotel Panamericano, lugar bastante sobrio y desorganizado.”

Desde el segundo día de nuestro arribo comenzamos a buscar un cuarto o una pequeña casa para alquilar porque el hotel costaba muy caro. Pero, la gente del lugar, al darse cuenta de que éramos evangélicos no quería arriesgarse a ofrecernos su casa por temor al clero y los católicos fanáticos. Además, se daban cuenta de que no éramos tarijeños por nuestro acento y desconfiaban de nosotros.

Así que nos quedamos en el Hotel Panamericano que era menos que un alojamiento de pobre categoría; los recursos que teníamos no nos permitían hospedarnos en un lugar mejor y mucho menos quedarnos en él por muchos días.

Unos hermanos de las Asambleas de Dios al ver nuestro apuro nos invitaron a trasladarnos a un cuartito en forma temporal hasta que consiguiéramos otro más adecuado para vivir y comenzar una obra entre los niños. La casa estaba ubicada en el borde de la ciudad, muy cerca del cementerio y nos trasladamos a ella el sábado 15 de septiembre de 1956. Aquel cuarto era más privado y seguro que el Hotel, pero nuestra nueva residencia colindaba con un corral de puercos. Estos animales peleaban durante la noche e interrumpían nuestro sueño.

El 17 de septiembre de 1956 fuimos a pedir audiencia para hablar con el Alcalde Municipal de Tarija a fin de informarle sobre nuestra presencia en la ciudad y el propósito de iniciar una obra bautista en el nombre de la Unión Bautista Boliviana. El Alcalde nos recibió con mucha amabilidad y respeto y nos pidió tramitar la autorización correspondiente en el Departamento de Policía.

En la tarde del mismo día, conseguimos un cuarto más céntrico sin agua y sin servicio higiénico, pero amplio para vivir y tener cultos con los niños de la zona de San Roque. Podíamos bañarnos en el Tenis Club de Tarija pagando un poco de dinero y para nuestras necesidades corporales nos transportábamos en mi bicicleta a la quebradita o el río cerca del cementerio general.

El 19 de septiembre de 1956 trasladamos las pocas cosas que teníamos al nuevo cuarto y como no teníamos ningún mueble encargamos a un carpintero una mesa, sillas y un biombo para separar nuestro cuarto del lugar de reunión con los niños; además compramos camas y algunos enseres de cocina. Recogíamos agua del patio de la dueña de casa; no había otra opción sino adaptarnos a lo que podíamos conseguir. Preparábamos el desayuno en nuestro cuarto y comíamos el almuerzo y la cena en el mercado general. Más tarde conseguimos una pensión familiar que era mucho mejor y nos daba la oportunidad de testificar de Cristo a los comensales.

Viernes, 21 de septiembre de 1956:
“Ha llegado la primavera a la bella ciudad de Tarija, los niños juegan alegres en las calles y escuelas. Los campos se ponen verdes.

Esta tarde visitamos un abogado para que redactara un memorial de notificación informando que iniciaríamos una misión bautista en Tarija a nombre de la Unión Bautista Boliviana.”

La comunicación se realizaba mediante cartas, telegramas y llamadas por radio en casos de emergencia. El avión llegaba una vez a la semana si el tiempo lo permitía.

Equipo de trabajo y materiales

  • Una Biblia, como espada de dos filos.
  • Una bicicleta. Esencial en aquellos tiempos.
  • Un acordeón. La música es la atracción de todos.
  • Un proyector de vistas. Una ayuda visual vale mil palabras.
  • Películas de historias bíblicas. Facilitan la imaginación.
  • Un rollo de “dito” o material gelatinoso para hacer copias, antes de la aparición de las copiadoras Gestner con stencil para hacer anuncios, boletines, etc.
  • Una cámara fotográfica. Hoy es imprescindible, en aquel tiempo era un gasto muy elevado para el sueldo de un pastor; las fotos que poseo de Tarija fuero tomadas por los misioneros que nos visitaban.
  • Una colección de libros de consulta y lectura.
  • Teléfono. Antes era imposible de conseguir y muy costoso; hoy, un celular es barato e imprescindible.

En cuanto sea posible vaya casado a la obra misionera por razones de compañerismo y cooperación. Esta es una recomendación personal.

Estamos desesperados de iniciar cultos con los niños de nuestro barrio. En nuestras horas libres ayudamos en los servicios de las Asambleas de Dios en su templo y en las predicaciones al aire libre en las plazuelas.

29 de septiembre de 1956:
“Vivimos en el barrio San Roque a unas 4 cuadras del templo católico. Nuestros vecinos comienzan a confiar en nosotros y algunos de ellos dejan venir a sus niños a nuestras reuniones en nuestro cuarto durante el día. Mientras toco el acordeón, Avelino guía los cánticos y luego relatamos una historia bíblica; para los niños todo esto es una novedad y les encanta cantar.”

Las primeras reuniones

El primer local de reuniones en Tarija, 1956 - Clase de niños de la Escuela Dominical Clase de jóvenes con el pastor Águila

Pastor Águila visitando los hogares

La primera Escuela Dominical

Después de buscar mucho un local exclusivo sólo para realizar cultos, al fin unos comerciantes palestinos apellidados Baracat se arriesgaron a alquilarnos una tienda amplia que se abría a la calle y allí comenzamos la primera Escuela Dominical, el 30 de septiembre 1956, con una asistencia de 15 niños que tuvieron que sentarse sobre periódicos en el piso de mosaico porque el carpintero no había concluido las sillas.

El nuevo local de culto se hallaba solamente a 3 cuadras de nuestra residencia. Cuando comenzaba a tocar el acordeón los niños se aglomeraban en la puerta de nuestra habitación porque querían cantar y entrar para visitarnos y preguntarnos acerca de nuestras creencias. Algunos padres no querían que sus hijos se acercaran a nosotros, pero de todas formas y aun a escondidas, lo hacían. Varios de los hermanos adultos pentecostales venían para orar y apoyarnos.

Octubre de 1956 – Continuación

El domingo 7 de octubre de 1956 tuvimos nuestra segunda Escuela Dominical con una asistencia de 25 personas, en su mayoría niños. En la noche, iniciamos el primer culto nocturno con 27 personas, a quienes mostramos vistas y predicamos la Palabra de Dios.

A partir de aquel momento llevamos un libro de asistencia para registrar las estadísticas y un libro de cuentas para las ofrendas y diezmos.

Durante el día Avelino y yo nos dedicábamos a preparar los programas, estudiábamos la Biblia, orábamos dando gracias a Dios por sus bendiciones y visitábamos casas distribuyendo folletos de evangelización.

Cuando nos aburríamos de permanecer en el cuarto cerrado, íbamos a la plaza principal o a la Avenida Costanera, Víctor Paz, que circunda la ciudad y está a orillas del río Guadalquivir. También íbamos a jugar fútbol a una cancha cercana para hacer ejercicio y contactarnos con los jóvenes del lugar. Habíamos hecho amistad con algunos de ellos.

El párroco de la Iglesia de San Roque ya se había informado de nuestra presencia y realizaba marchas provocativas, delante de nuestra habitación y local de cultos, cantando e insultándonos; pero, nosotros lo ignorábamos para evitar problemas. No estábamos allí para predicar que nuestra religión era superior a la de ellos, sino para predicar a Cristo como Señor y Salvador.

Domingo, 14 de octubre de 1956:
“Hoy fue un día lluvioso y frío. La asistencia a la Escuela dominical disminuyó un poco, pero más adultos comenzaron a venir a nuestros servicios. En el culto de la noche, nuestro pequeño local casi se llenó con 40 personas. Estábamos felices porque nuestros servicios comenzaron muy bien.”

Situación política difícil de Bolivia

Paz Estenssoro, que gobernó de 1952 a 1956, implantó en el país el tipo de política económica caracterizado por el proteccionismo, los subsidios, el intervencionismo y los gastos descontrolados del estado. El resultado fue un enorme desequilibrio fiscal que, a su vez, produjo una inflación que llegó a ser la más alta de América Latina para ese entonces y obligó al segundo mandatario del MNR, Hernán Siles Suazo, a aplicar ciertas medidas severas de control fiscal.

17 de octubre de 1956:
“Hoy fuimos a visitar el pueblo de San Lorenzo que está a unos 15 kilómetros de distancia de la ciudad de Tarija. Es un lugar atractivo con un templo católico y gente muy conservadora y religiosa. Fuimos confundidos con Testigos de Jehová al distribuir folletos de evangelización y nos trataron con recelo. ¡Cuánto anhelamos establecer un local para atender las necesidades espirituales de la población!”

Los problemas de adaptación persisten

Avelino y yo hemos perdido peso debido a la mala alimentación, nuestra pensión es pobre y el cuarto en que vivimos no tiene ventanas que permitan la libre circulación del aire.

Después de un mes, llegaron por fin los cajones que embarqué al inicio del viaje, además de una cama que fue trasladada en tren hasta Villazón y luego, en camión hacía Tarija.

Dimos una fiesta para los niños que han sido nuestros fieles colaboradores desde el inicio de la obra. Todos se gozaron en gran manera con los juegos y cantos.

El miércoles 24 de octubre de 1956 comenzamos nuestro primer culto de Estudio Bíblico con una asistencia de 40 personas. ¡Era tiempo de enseñar la Palabra a los nuevos creyentes!

27 de octubre de 1956:
“Hoy recibimos un telegrama del misionero Marshall Thompson indicando que estaba enviando dinero para rentar un local en San Lorenzo. Aunque todavía estamos lejos de cumplir este objetivo, apreciamos su interés.”

Domingo, 28 de octubre 1956:
“La asistencia a la Escuela Dominical fue de 32 personas. Después del culto de la noche algunos jóvenes se quedaron para orar y cuatro jóvenes y dos niños aceptaron a Cristo en su corazón y vida.”

Preparación de material para estudios bíblicos

Recibimos una partida del libro “Aquí comenzó la vida” de José María Rico (ex-sacerdote) para enseñar evangelismo y doctrina. Hemos acumulado el material necesario para entrenar a los nuevos creyentes y ellos están creciendo en el conocimiento de la Palabra de Dios con mucho interés.

30 de octubre de 1956:
“Visitamos San Lorenzo por segunda vez, repartimos folletos casa por casa y la gente nos recibió de buena voluntad.”

Noviembre de 1956 – Crecimiento

El tiempo pasaba rápidamente y se acercaba el fin de año. El 11 de noviembre de 1956 asistieron 36 personas a la Escuela Dominical y unas 30 en la noche.

Algunos niños aún eran obligados por sus padres a asistir a la misa los domingos y eso les confundía en extremo.

El avance logrado en dos meses de trabajo fue muy halagador y no cesábamos de dar gracias al Señor por su guía y por habernos dado el poder de su Espíritu Santo para testificar de su Palabra valientemente. Dios tenía un pueblo escogido en aquel lugar.

El progreso en nuestros servicios continuaba gradualmente, un local exclusivo para la realización de los cultos nos había dado estabilidad, el letrero en la fachada formalizaba nuestra presencia como organización seria. Las autoridades por su parte, nos habían dado reconocimiento, identidad y promoción ante el público.

Diciembre de 1956 – Prioridades ante las relaciones personales

Hasta ahora sólo mencioné ligeramente mi relación personal con la señorita Elena Martínez, mi novia. Fue muy difícil mantener nuestra relación a distancia por el lapso de 5 años.

Nuestro noviazgo comenzó después que Elena se graduó del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba en 1953. Durante aquel tiempo estaba haciendo mi año de práctica en la Iglesia de Uncía. Elena y yo nos conocimos en la Iglesia de Punata bajo el pastorado del Pr. Daniel Villarroel. Sentí un cariño especial desde el primer momento en que la vi. Ella fue a estudiar enfermería a la Clínica Americana de los Metodistas en La Paz, después de graduarse del Seminario. Al terminar tres años de sacrificio y dedicación se graduó en diciembre de 1956. A pesar de las dificultades, asistí a la graduación de Elena mientras Avelino seguía en Tarija guiando la obra.

Por muchos años, Elena y yo habíamos planeado servir al Señor como una pareja dedicada a la causa de Dios. Mientras ella se preparaba en la Clínica, retorné al Seminario Teológico para terminar mis estudios y me gradué en 1954.

El año 1955 recibí una beca de estudios para realizar un post-grado en el Seminario Teológico Bautista Internacional de Buenos Aires y estudié por 10 meses preparándome para un ministerio más efectivo. Era sumamente difícil pero no imposible mantener una relación mediante cartas y como consecuencia de nuestras frustraciones nos culpábamos mutuamente por la frialdad y distanciamiento de nuestra relación.

Cuando retorné de Buenos Aires comencé a prepararme para la apertura de la obra en Tarija haciendo a un lado las dificultades que existían en nuestra relación. Por esta causa postergamos nuestro matrimonio hasta marzo de 1958; mientras tanto ella hacía su año de provincia en la posta sanitaria de Villa Victoria para recibir su título de enfermera en provisión nacional. La misionera Dorothy Franklin que estaba a cargo del mencionado lugar, se hallaba en su año sabático en Canadá.

Elena Martínez

Cuando retorné de la graduación de Elena en La Paz ya era tiempo q que Avelino Gonzales retornara a Cochabamba para continuar sus e estudios en el Seminario. El 29 de diciembre de 1956 le hicimos una fiesta de despedida. Todos los niños, jóvenes y adultos se sintieron tristes p porque habían compartido momentos gratos con él al inicio de la obra del Señor en Tarija. La sugerencia del pastor Walter Ridgway de enviar a Avelino como compañero y ayudante fue toda una bendición.

Capítulo 5 - Las Primeras Reuniones

Desde que llegamos a Tarija estuvimos enfocados en el inicio de una congregación bautista; Avelino Gonzales fue una gran ayuda en aquellos días cruciales del trabajo en Tarija. Al quedarme solo, ya no tenía un colega o laicos de experiencia para intercambiar ideas y tener compañerismo espiritual. Tuve que aguardar 8 meses la posible llegada de otro estudiante como ayudante. Evadía la soledad dedicándome por completo al trabajo. Después de buscar por mucho tiempo al fin pude encontrar al pastor Avelino Gonzales, que ahora radica en Colombia, y le invité a escribir sus impresiones del tiempo en que trabajábamos juntos, pero no recibí nada de aquel hermano que fue parte del inicio de la obra.

Horario de actividades

LUNES:

  • Limpieza de mi cuarto y del local de reuniones Arreglo de mis cosas personales
  • Visitación por las casas, en la tarde

MARTES:

  • Programa radial

MIÉRCOLES:

  • Culto de estudio bíblico

JUEVES:

  • Preparación de estudios y mensajes
  • Clases de teoría de música para jóvenes Clases de alfabetización

VIERNES:

  • Tiempo de estudio y lectura personal Culto de oración

SÁBADO:

  • Actividades y reunión de niños Deportes con los jóvenes

DOMINGO:

  • Escuela Dominical
  • Culto de adoración
  • Predicación al aire libre en la tarde Predicación del evangelio en la noche

Factores que contribuyeron al establecimiento de la obra en Tarija

La aceptación que habíamos alcanzado en los primeros 4 meses de trabajo nos dio la seguridad de que estábamos en buen camino para formalizar y perpetuar nuestra presencia en aquella ciudad.

La importancia de los niños

Los niños no tienen tantos prejuicios como los adultos; les atrae lo que es novedoso e interesante y además están dispuestos a dar tiempo y atención a las personas que tienen un genuino deseo de entenderles y ayudarles. Están interesados en aprender nuevas cosas y fueron los mejores promotores en el barrio donde teníamos nuestro ministerio. La Iglesia Católica estaba muy ocupada en la práctica de sus rituales y no tenía tiempo para satisfacer las necesidades de los pequeños.

Los niños fueron una parte vital de la obra bautista en Tarija. Ellos querían aprender de Dios y les encantaba cantar, y cantaban alabanzas a Dios. Ellos retornaban a sus casas y les contaban a sus padres lo que habían visto y oído; algunos fueros estimulados a seguir asistiendo a las reuniones y otros fueron amenazados para que no se juntaran con los “evangelistas” o “protestantes”. No los atraíamos con cosas materiales, porque no teníamos lo suficiente para nosotros mismos; a ellos les encantaba las enseñanzas e historias bíblicas y los cantos de alabanza.

La importancia de los jóvenes

Los jóvenes eran curiosos pero cautelosos de las nuevas ideas, creencias y prácticas. Tenían muchas preguntas y les encantaba debatir los temas doctrinales, las creencias religiosas y las nuevas ideas políticas como el comunismo.

El hecho de practicar fútbol casi todos los sábados fue una oportunidad para testificar de Cristo a los jóvenes.

Los niños y los jóvenes no sabían cómo conducirse en los cultos de adoración o estudio bíblico y se les tuvo que enseñar la diferencia entre una charla casual y la formalidad de un culto de adoración. Al principio, se ofendían cuando no se les permitía las bromas y los chistes, pero poco a poco aprendieron a guardar reverencia en la casa de Dios, aprendieron a orar y participar en la lectura de la Biblia en los cultos y hasta cobraron confianza para dar su testimonio personal.

Algunos de los jóvenes me acompañaban a los cultos que teníamos los domingos en la tarde en el parque.

Tiempos y circunstancias muy favorables para el ministerio

Hoy, la iglesia se disputa la atención del público con los programas de televisión, el internet y las computadoras. En aquellos días sólo había radios y esto solamente en algunas casas; Tarija estaba aislada geográficamente de las grandes ciudades como La Paz y Cochabamba, donde había más atracciones para la gente. Tarija era aún una ciudad relativamente pequeña y muy tranquila. Aprovechamos este ambiente para llamar la atención de sus habitantes a las cosas de Dios.

Oposición de la Iglesia Católica

La primera trasmisión radial la hice un martes, 8 de enero de 1957 a través de la radio “Los Andes”. El dueño era de La Paz y creo que se apellidaba Arellano. Estaba dispuesto a venderme media hora de tiempo para trasmitir el mensaje del evangelio siempre y cuando no se cortara la electricidad y sus equipos viejos funcionaran. La emisora estaba localizada en plena plaza principal. Después de un tiempo, los sacerdotes y el obispo se dieron cuenta de lo que estaba pasando y ejercieron presión sobre el dueño, quién los acalló otorgándoles un espacio gratuito. Ellos comenzaron un programa dirigido por el cura español Guillermo Nebreda –como dije anteriormente– muy conocido por su antagonismo contra los evangélicos en Cochabamba. Nebreda decía que los protestantes éramos seguidores de Lutero, quien era un cura corrupto y hereje de Alemania. Por mi parte, me limitaba a predicar el evangelio de gracia y salvación.

Cuando fui a visitar la Universidad de Tarija para hablar con los estudiantes de derecho, Oscar Zamora –político marxista– me sugirió que publicara una carta abierta al pueblo de Tarija para defender la verdad; sin embargo, no era el tiempo apropiado para iniciar un debate que podía producir mayor resistencia hacia nosotros que todavía no éramos muy conocidos. Los católicos comenzaron a colocar afiches en las puertas de las casas, estos decían: “Aquí no se admite a los protestantes bautistas, pentecostales o testigos de Jehová”.

La lucha con la Iglesia Católica era frontal en aquellos días. Sin embargo, la oposición nos dio fuerza para seguir con nuestro ministerio de ganar almas para Cristo y enseñarles la Palabra de Dios.

Hoy, el peor enemigo de la iglesia ya no es el fanatismo sino la indiferencia de la gente para las cosas de Dios.

Persecuciones de la Iglesia - artículo del boletín de la Iglesia Bautista “Sión”

Folleto del Obispado de Tarija

Cursos básicos para creyentes

Comenzamos a estudiar las doctrinas católicas y nuestro texto favorito era “Noches con los romanistas” del Rdo. M. H. Seymour (traducido del inglés al castellano por el Rdo. H. B. Pratt). Estos estudios eran necesarios para que los nuevos creyentes supieran las prácticas erradas del Romanismo. Al terminar tres meses de estudio comenzamos con un estudio comparativo de religiones porque los Testigos de Jehová asediaban a la congregación.

Estudios bíblicos y otros cursos

El estudio de la Biblia era una novedad para los nuevos creyentes y la asistencia oscilaba siempre entre 35 a 45 personas. Comenzamos con el estudio del libro de los Hechos de los Apóstoles que relata la expansión del evangelio por Judea, Asia y Europa.

Los jóvenes querían estudiar música, así que todos los jueves unos seis jóvenes y señoritas asistían fielmente para estudiar Teoría de la Música y Canto.

En nuestra congregación teníamos hermanos que no sabían leer, así que se les brindó alfabetización a tres de ellos que al final deletreaban orgullosamente el Nuevo Testamento con letras grandes. Algunos de los jóvenes me ayudaron con la enseñanza.

Los días viernes, los hermanos de las Asambleas de Dios nos visitaban haciendo del culto de oración, el más concurrido de la semana. Estos cultos fueron los que me sostuvieron en días de incertidumbre, luchas, enfermedad y falta de dinero.

Para llevar a cabo tantas reuniones y responsabilidades tenía que estudiar bastante y mi cuarto –como dije antes– no era un lugar adecuado para vivir. Aún así, me quedaba encerrado por horas para poder estudiar sin interrupciones y en mi tiempo libre buscaba una vivienda mejor.

Los domingos, la Escuela Dominical contaba con una asistencia de 20 a 40 personas. Muchos jóvenes faltaban a esta reunión debido a los eventos deportivos que se organizaban en el pueblo.

El culto de predicación de los domingos se llenaba de gente (entre 40 a 60 personas). Muchas personas venían por curiosidad porque el local daba a la calle y otras venían a interrumpir los servicios con gritos e insultos. Sin embargo, la gente seguía respondiendo al llamado de Dios y había profesiones de fe. ¡El Señor seguía obrando!

El horario de cultos estaba bien establecido y sus reuniones eran bastante concurridas.

Continuación de visitas en la ciudad y pueblos

Algunos de los jóvenes me acompañaban en mis visitas a San Lorenzo; el viaje lo hacíamos en bicicleta a pesar del calor, la distancia y un camino no tan bueno. Ganamos algunos simpatizantes del evangelio que aguardaban con ansias nuestra presencia en ese pueblo.

Circunstancias Especiales

Pobreza entre los creyentes

Los que tenían menos buscaban más al Señor, no por interés del pan material sino del pan espiritual que viene sólo de Dios, quien es el dador de todo bien. Todos aquellos hermanos eran trabajadores y luchaban con sacrificio para sostener a sus familias. En nuestra congregación establecimos una pequeña caja de beneficencia que usábamos para ayudar en casos de extrema necesidad, pero a veces resultaba más pequeña aún ante las emergencias que se presentaban. El pastor Ray Jones, misionero americano de las Asambleas de Dios, contaba con más recursos para ayudar a los pobres y allí enviaba a algunos para que recibieran la ayuda necesaria; teníamos un acuerdo de cooperación mutua para servir a la comunidad y a los hermanos, ya que compartíamos la fe en Cristo.

Una salud quebrantada

Habían pasado más de cinco años desde enero de 1952 cuando terminé el servicio militar en San José de Chiquitos; durante todo este período nunca caí en cuenta que tenía una persistente infección intestinal de amebas, pero a pesar de los síntomas, el médico al que consulté en Bolivia no se dio cuenta del problema y tampoco lo hizo uno al que fui a ver en la Argentina. Nunca me sentí pleno de salud, me faltaba energía y perdía peso constantemente; al final, mis problemas estomacales empeoraron y tuve que ir a consultar a un doctor en Tarija, quien me diagnosticó esta enfermedad. El tratamiento de este doctor tuvo poco efecto y aprovechando un viaje a La Paz fui a la Clínica Americana y el Dr. Marshall me recetó un tratamiento severo que duró un año, pero me sanó totalmente.

La persecución nunca estuvo ausente

Los Tarijeños son amables y pacíficos por naturaleza pero de vez en cuando alguien venía a patear la puerta de mi vivienda o interrumpía los cultos nocturnos con gritos de amenaza y luego, salía huyendo.

Las incomodidades de un verano caliente

Durante el verano corrían aguas cristalinas por el río Guadalquivir y debido a las incomodidades de mi vivienda me trasladaba allí a lavar la ropa y nadar un poco. Este lugar, también era propicio para tener días de campo con los niños y jóvenes.

Una sorpresiva y grata visita

Un 12 de febrero de 1957, llegaron sorpresivamente mis compañeros de estudio del Seminario Teológico Bautista Internacional de Buenos Aires. Ellos sabían, por la correspondencia que les enviaba, que estaba abriendo una nueva obra en Tarija. ¡No podía creer que Eduardo Font, Lizardo Pérez y Juan Skisian me hubieran hallado en mi cuarto! Y ellos, ¡no podían comprender las condiciones en que vivía! Habían emprendido una gira por algunas ciudades de Bolivia y durante tres días me ayudaron con mensajes evangelísticos y visitación a los hermanos. ¡Fue toda una bendición! Cuando llegó el día de su partida, los despedimos con tristeza.

PRIMER REPORTE A LA CONVENCIÓN DE LA UBB REUNIDA EN QUILLACOLLO – COCHABAMBA

El 23 de febrero de 1957 viajé a Cochabamba para asistir a la Convención de la Unión Bautista Boliviana y presentar el primer reporte del inicio de la obra en Tarija, desde que aprobaron oficialmente el comienzo de la obra en aquel lugar.

El culto de apertura estuvo a cargo del pastor Jaime Goytia y el conferencista de la convención fue el ex-sacerdote José María Rico que desarrolló el tema de la ética cristiana y la responsabilidad frente a un mundo pagano. Una carpa albergó las conferencias y cultos porque el templo resultó pequeño.

En la Convención se recibieron dos cartas pidiendo obreros para abrir nuevas obras, una venía de Villazón y estaba firmada por un hermano de apellido Ortiz, la otra era de Tupiza y había sido escrita por la familia Díaz. Tiempo después, la obra en Tupiza se hizo una realidad.

Situación financiera de la UBB

El Tesorero de la UBB, David Brañez, fiel y competente Contador de la Convención, presentó un presupuesto que requería 68.460.000 millones de pesos bolivianos. Este es el cuadro de ingresos, gastos y déficit:

Presupuesto requeridoBs. 68.460.00
Promesa de contribución de las iglesiasBs. 17.111.40
Contribución de la Misión Bautista CanadienseBs. 39.926.60
DéficitBs. 11.422.00

La nueva congregación de Tarija prometió dar Bs. 15.000.00

Después de la Convención fui a Punata, mi pueblo de origen, para predicar en una campaña evangelística y para pedir la mano de Elena a su familia. Ella había intentado convencer a su madre y hermanos un mes antes sin mucho éxito, por lo cual, me recibieron con cortesía, pero con recelo. Ellos decían que los pastores no tenían suficientes recursos para sostener una familia y tenían razón. Pero erraban porque sólo miraban el matrimonio como un contrato material o económico. Elena era la hija menor de su familia y ésta esperaba que no se casara y sustentara a su madre viuda. Esta carga afectó negativamente el noviazgo.

El día 24 de marzo viajé a La Paz para hablar con Elena Martínez que estaba haciendo su año de provincia en la Posta Sanitaria de Villa Victoria. Después de superar nuestras divergencias intercambiamos aros de compromiso en una reunión en la casa del pastor Modesto Aliaga, que fue dirigida por el pastor de la Iglesia de Villa Victoria, Donato Saldías y decidimos casarnos el 8 de marzo 1958.

Retorné a Tarija el 5 de abril de 2008 y me trasladé a un apartamento amplio que contaba con cocina y baño. Los jóvenes de la congregación me ayudaron en el traslado.

Visita del pastor Walter y Betty Ridgway

Adornos florales para Pascua, celebraciones de la iglesia Católica - Campesinos devotos retornando después de una misa.

El 20 de abril de 1957 llegaron por primera vez los esposos Ridgway para ver cómo progresaba la obra en Tarija; esta visita fue significativa porque desde el principio, estos misioneros fueron partícipes, promotores, y contribuyentes a esta nueva causa. Ellos se sintieron satisfechos al ver que el esfuerzo no había sido en vano y que había redundado en la salvación de muchas almas.

Les guié en un paseo por la ciudad y el pueblo de San Lorenzo. El domingo participaron en la Escuela Dominical y sacaron fotos; en el culto nocturno, Walter Ridgway compartió la Palabra y nos habló sobre las bienaventuranzas. El día lunes fuimos todos invitados a un almuerzo por el misionero Ray Jones y en la tarde, los Ridgway retornaron en avión a Cochabamba.

La historia de José Lens

En las visitas que efectuaba casa por casa, conocí a José Lens, quien más tarde aceptó a Cristo y me ayudó mucho en la obra. José era sastre de profesión y a pesar de tener una sola mano se las ingeniaba para coser trajes y así ganarse la vida. Tenía aproximadamente 55 años y era muy pobre, tanto que casi no tenía dinero suficiente para subsistir, pero se interesó en las cosas de Dios y era fiel en su asistencia a los cultos. Cuando salía de viaje, dirigía los cultos con la ayuda de los jóvenes y otros hermanos.

Dificultades Del Obrero Cristiano

Dificultades económicas y de comunicación

La Unión Bautista Boliviana tenía severas limitaciones económicas para ayudar a los obreros. Me pagaba un ínfimo salario de 350.000 pesos mensuales que equivalían a $us 30.00 que no eran suficientes para vivir y además los cheques llegaban sólo cuando el avión arribaba si el tiempo lo permitía o no había huelga del Lloyd Aéreo Boliviano, la única aerolínea que venía a Tarija. A veces, alguno de los hermanos tenía que prestarme unos pesos hasta que llegara la remesa para el pago de sueldo, alquiler y demás gastos. Las ofrendas que se recogían en los cultos eran escasas porque los niños y jóvenes no tenían recursos, pero los pocos miembros adultos con que se contaba contribuían de todo corazón para los gastos de la obra naciente.

La asistencia a los cultos se incrementó a un promedio de 50 personas y todas nuestras reuniones recibían la generosa bendición de Dios.

La última casa a la que me trasladé fue vendida y me vi forzado a desocupar sus instalaciones; era la tercera vez que me trasladaba. Los Baracat me ofrecieron una habitación que se hallaba en el mismo lugar que el local de cultos; tenía un dormitorio, una pequeña cocina y un baño común para todos los inquilinos.

La continuidad de la obra en Tarija estuvo en peligro

El 10 de junio de 1957 recibí una carta y todo en ella indicaba que mi noviazgo con Elena Martínez iba a terminar irremisiblemente. La distancia y la oposición de la familia de ella habían abierto una enorme brecha. Aquellas noticias llegaron cuando se había logrado un gran progreso en la obra, por lo cual mi corazón se llenó de ansiedad, enojo y desaliento; me sentí como el profeta Elías en el desierto y parecía que Satanás iba a triunfar en su afán de sepáranos y destruir el plan de Dios para nuestras vidas. Todo lo que habíamos planeado en oración se estaba desvaneciendo. ¿Sería que nuestra honesta búsqueda de la voluntad de Dios no era correcta? ¿Era esto una prueba más que vencer? Me quedé confundido y herido y pedí permiso a la directiva de la Unión Bautista Boliviana que me reemplazaran en forma temporal en Tarija hasta que arreglara mis problemas con mi novia. Durante aquellos días dolorosos este versículo venía una y otra vez a mi mente: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.” Lucas 9.62. Me sentía culpable y fracasado. Los nuevos creyentes oraban por mí y me apoyaban fielmente.

En aquellos días de prueba el Señor me confirmó que era correcto: servir en su obra con prioridad y amar a Elena; a veces los pastores nos dedicamos de lleno al trabajo y olvidamos nuestra responsabilidad para la familia y nosotros mismos.

Sostuve una conferencia radial con los pastores Ridgway y Phillips, quienes me sugirieron que viajara a La Paz para hablar con Elena, haciendo previamente una parada en Cochabamba. El 13 de junio de 1957, tomé un avión militar (TAM) que volaba de Tarija a Villamontes y luego de Camiri a Santa Cruz. Llegué a Cochabamba al atardecer para cenar con los misioneros Phillips. Al día siguiente tuve una reunión con David Phillips, Walter Ridgway y la Junta Ministerial de la UBB para tratar el asunto de la continuidad de la obra en Tarija. Me dijeron que la Junta de Misioneros consideraría enviar temporalmente al misionero Douglas Moore para reemplazarme.

El sábado 15 de junio de 1957 tomé un tren a La Paz en compañía de los misioneros Augusto Clavijo y Rubén Valdivieso. Su compañía me hacía sentir más fuerte y animado para confrontar el problema con la persona que más amaba después de Dios. Estaba dispuesto a aceptar que nuestra relación terminara, pero era necesario que resolviera aquello personalmente. Después de todo el problema ya había durado más de 4 años y medio. Llegué a La Paz para confrontar la realidad con Elena Martínez. Era importante que tomáramos una decisión no sólo en base al resentimiento y las demás emociones, sino buscando una vez más la voluntad de Dios para nuestra vida. Sabía que esta decisión afectaría positiva o negativamente nuestra vida y futuro.

Me quedé en La Paz un mes y medio más o menos. Elena y yo tuvimos suficiente tiempo para hablar y reconectarnos mental y espiritualmente después de un largo noviazgo idealizado y a larga distancia. En este tiempo me enteré que Elena había pasado por una crisis espiritual que coincidió con su año de provincia en la Posta Sanitaria de la Iglesia de Villa Victoria, donde era enfermera y asistente del pastor Saldías.

Durante este tiempo en La Paz ayudé en algunos programas de la Radio Cruz del Sur y prediqué en las iglesias. El 17 de julio de 1957 fui a Cochabamba para asistir a una reunión de la Junta Ministerial a cuyo cargo estaba mi destino como pastor de la UBB; algunos miembros de la Junta mostraron una actitud idealista y legalista, siempre es posible atar cargas pesadas a otros sin levantar un dedo uno mismo. Los pastores y misioneros son instrumentos de carne y hueso y no ángeles. Muchas veces, los siervos de Dios creemos que somos supernormales, olvidando nuestra fragilidad.

La Junta me pidió que volviera a Tarija para continuar la obra que durante mi ausencia estaba siendo atendida por un misionero. Acepté la petición y escribí en mi diario lo siguiente: “Una vez que acepté retornar a Tarija mi corazón se llenó de gozo, paz y también tristeza porque me alejaría otra vez de Elena, dejando todo en las manos de Dios.”

“El 30 de julio de 1957 tomé un tren a Villazón y continué en autobús hasta Tarija. En la estación me recibieron el pastor Douglas Moore y los hermanos de la congregación, quienes me llevaron de inmediato a la casa de los Galarza, donde habían preparado una fiesta sorpresa para darme la bienvenida.”

Le doy gracias al Señor que me sostuvo firme en aquel tiempo de prueba. Muchos amigos, hermanos y la misma Junta de Misioneros me animaron y ayudaron en gran manera para que la obra en Tarija no quedara abandonada. A continuación copio la carta que escribí a uno de los laicos que ayudaba al misionero en los cultos.

La Paz, julio 1957

Señor
José Lens
Tarija

Muy estimado hermano en el Señor:

Por intermedio de la presente quiero saludarlo en el nombre de nuestro amado Salvador, deseándole éxito en su trabajo y la dirección de cultos en nuestro local. Estoy orando diariamente por ustedes y me encuentro mejor aunque mi problema no está totalmente solucionado.

Querido hermano, le ruego que salude a todos los hermanos en mi nombre, espero que cumplan como cristianos con sus obligaciones dentro de nuestra congregación. ¿Cómo van los cultos? Confío en que cada uno esté cumpliendo con el horario asignado para el Señor.

Todavía no estoy seguro cuándo llegaré a Tarija, pero estoy contento de que el pastor Moore me esté remplazando entre ustedes. La Misión está tomando mayor interés en la obra de Tarija y ya está en camino para conseguir dinero para la compra de un lote o una casa en Tarija. A pesar de nuestros problemas personales Dios no deja de bendecir su causa que tiene que seguir adelante a pesar de cualquier obstáculo. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Mateo 24.35

Me quedaré en La Paz unos días más para solucionar mi problema en buena forma: “… a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…” Romanos 8.28. He estado orando mucho para vencer esta prueba con victoria. No sé aún qué camino me mostrará el Señor, pero si estamos en su vía él nos guiará al éxito. Sigan orando por mí y mi posible retorno a Tarija.

Si ustedes quieren escribirme háganlo a la casilla 86 de Cochabamba. Sin más por el momento y en espera de su amable colaboración me despido con un fuerte abrazo, que Dios les bendiga a todos, saludos a todos los hermanos y en especial a los hermanos Uriza.

Su hermano y pastor que lo estima mucho.

Juan Águila V.

Todos los seres humanos están sujetos a pruebas

Los siervos de Dios confrontamos la soledad cuando el desaliento se apodera de nosotros, entonces tenemos que recordar que el poder viene del Señor. Durante este tiempo he aprendido a encomendar la vida de Elena y la mía en las manos de Dios que tiene el control de nuestro pasado, presente y futuro.

Después de retornar me dediqué de lleno a la obra de Dios en Tarija.

Hoy, después de haber celebrado nuestro aniversario de 50 años de casados, estamos de acuerdo en que el Señor unió nuestras vidas para servirle. Elena ha sido mi compañera idónea en la obra todos estos años, ¡valía la pena luchar para buscar la voluntad de Dios para nuestras vidas y la vida de nuestros hijos!

La Ayuda Del Señor Llega Cuando Se La Necesita

Llegada del estudiante Franklin Heredia

Franklin Heredia, estudiante del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba, llegó a Tarija el 13 de agosto de 1957 para ser mi nuevo ayudante hasta fin de año. Este hermano nacido en Santa Cruz era un siervo dedicado al Señor. Toda la congregación le dio una fiesta de bienvenida.

Plan de trabajo

Franklin y yo elaboramos un plan que guiará nuestro trabajo hasta fin de año. Durante este proceso me di cuenta que Franklin era una persona muy inteligente y espiritual. Su carácter es introvertido, pero tiene muchas ganas de servir al Señor.

  1. Visitar a los nuevos creyentes, hogares, oficinas y mercado.
  2. Brindar cursos de edificación y enseñanza. Franklin enseñará un curso de Historia Eclesiástica una hora semanalmente hasta fin de año.
  3. Mantener las reuniones regulares de la semana.
  4. Continuar con el ministerio radial y el culto al aire libre de los domingos.
  5. Llevar a cabo una campaña evangelística por una semana.

Fiesta de San Roque

La fiesta de San Roque se celebra en el mes de septiembre y es un evento muy importante para el pueblo católico de Tarija. Se suponía que era una fiesta espiritual, pero en realidad era una celebración pagana; la gente aprovechaba la oportunidad para dar rienda suelta a sus deseos y placeres. Franklin se impresionó al ver a un pueblo fanático y alejado de Dios.

Pusimos en marcha el Plan de Trabajo planeado. El hecho de tener un ayudante tan eficiente como Franklin era un gran alivio y bendición, él era muy independiente y eficaz en su trabajo y los hermanos lo apreciaban mucho. Se precisaba con urgencia cursos de instrucción para los nuevos creyentes que tenían una tradición católica-romana y no contaban con conocimientos bíblicos, ni cultivaron una vida espiritual, sino que aprendieron culturalmente una tradición equivocada y pagana.

Por casi dos años les enseñé historia del Romanismo, Religiones Comparadas, Introducción Bíblica, Estudios de los Hechos de los Apóstoles y la carta de Pablo a los Romanos. Franklin dio un curso breve de Historia Eclesiástica que tuvo buena asistencia de parte de los nuevos creyentes.

Progresamos mucho en el ministerio con los niños y jóvenes; ellos crecieron espiritualmente y comenzaron a participar en forma activa en los programas de la congregación. Las visitas a los nuevos creyentes y los inconversos eran esenciales para nuestro crecimiento. Las personas fanáticas estaban dispuestas a defender su religión y esa era una excelente oportunidad para hablarles de Cristo y no de que nuestra religión era superior al catolicismo. Nuestro mensaje era: el que salva es Cristo y no la religión. Siempre he creído que es mucho mas fácil testificar a los fanáticos que a los escépticos porque los fanáticos demuestran interés.

Preparación, oración y acción

Orábamos y meditábamos diariamente para nuestro crecimiento espiritual y Dios nos dio el gozo de servirle con entusiasmo, dedicación y sacrificio. Nosotros éramos sólo instrumentos de Dios para sembrar el evangelio y él daba el crecimiento.

La bendición del compañerismo

Al comenzar la obra tuve como ayudante a Avelino Gonzáles y después a Franklin Heredia. El compañerismo de los siervos de Dios es sumamente esencial en la apertura y edificación de una nueva obra. El apoyo, la consulta y la ayuda en la realización del trabajo son importantes especialmente para pastores solteros. Franklin fue una gran bendición los 4 meses que me acompañó. Los hermanos se habían encariñado con él y le tenían como hermano, maestro y fiel testigo de Cristo.

Despedida dolorosa y un nuevo comienzo

1 de enero de 1958. Las despedidas son tristes, pero Franklin tenía que retornar al Seminario para continuar sus estudios. Nos reunimos en la noche para celebrar el Año Nuevo y despedir a Franklin Heredia y al día siguiente un gran número de hermanos lo acompañamos al aeropuerto para desearle un buen viaje.

Para cerrar este pasaje menciono que invité a Franklin Heredia, que vive en Los Ángeles, que escribiera algo de su experiencia en Tarija, pero no recibí respuesta alguna hasta el momento de cerrar este episodio.

Capítulo 6

PDF p. 46 MD l. 1300

Entrenamiento y estructura de una nueva iglesia

Arribo de la familia Bustamante a Tarija

Segundo año de ministerio radial

Organización de una biblioteca para la congregación

Un nuevo local para el ministerio

Preparativos para la boda

Convención en Huatajata - La Paz

Una novia desaparecida y un novio afligido

Los rituales de una congregación naciente

Primeros bautismos

Día de las madres

Santa Cena

Gira a Entre Ríos

Los problemas políticos continúan

Problemas económicos de los pastores

Preparación y organización de la Iglesia Bautista Sión de Tarija

Los misioneros Wormald son asignados a Tarija

La camioneta “El Gran Pescador” para giras misioneras

Visita de los jóvenes de Oruro

Capítulo 7

PDF p. 77 MD l. 1900

Película de Martín Lutero

Cursillo de verano para laicos del sur boliviano

Problemas de salud

Compra de un lote de terreno

Viaje a La Paz para asistir a la Convención de la UBB

Celebración de la Pascua en la loma de San Juan

Los problemas políticos se agravan

Distribución de literatura

Cambio de emisora radial

Primera gira por Potosí

Un traslado temporal

Círculo universitario

Clases de niños y alfabetización para adultos

Visitas durante 1959

Primer aniversario de la Iglesia Bautista Sión

Nacimiento del primogénito de la familia Águila

Artículo de Muriel Harrington

Inicio de la construcción

Campaña evangelística en Villazón y Laquiaca

Carta abierta al pueblo

Drama de Navidad

Los Wormald retornan a Tarija

Capítulo 8

Sociedad de jóvenes

Escuela Vacacional

La construcción avanza

La familia Águila se va a La Paz

Bautismo

Tiroteo frente a la casa

Invitación a un nuevo pastor

Una despedida dolorosa

Capítulo 9 - Contribuciones A Esta Obra

Recuerdos de Tarija, por el pastor Alejandro López

Contribución de la misionera y enfermera, Catherine McGorman

La Iglesia Bautista Sión en su 50 aniversario de fundación y la expansión de la obra bautista, por el pastor Juan Escalante

Contribuciones

Dr. Jaime Goytia R., fue el primer Secretario General de la Sociedad Bíblica Boliviana y Secretario del Área de las Américas de las Sociedades Bíblicas Unidas. También se desempeñó como Rector del Seminario Teológico Bautista de Cochabamba. Se jubiló y vive en Cochabamba.

Arturo Wormald, misionero bautista canadiense. Pasó a la presencia de Dios. Su esposa, Sylvia Wormald vive en Canadá.

Muriel Harrington, misionera bautista canadiense. Se jubiló y vive en Canadá.

Catherine McGorman, misionera bautista canadiense. Se jubiló y vive en Canadá.

Pr. Alejandro López, actualmente pastorea una iglesia en Los Ángeles-California, USA.

Juan Escalante, pastor actual de la Iglesia Bautista Sión de Tarija.



¡GRACIAS POR SUS MEMORIAS Y CONTRIBUCIÓN A LA CAUSA DE DIOS EN TARIJA!

        Pr. Juan H. Águila

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4.19

Epílogo

Los desafíos en nuestros días son diferentes de los del tiempo en que se inició la obra en la ciudad de Tarija, pero la necesidad de predicar el evangelio de salvación para el pecador es la misma de antes; el amor de Dios todavía es constante y eficaz. La corrupción de la gente se ha incrementado; sin embargo, la salvación que Dios ofrece por fe en el sacrificio de Jesucristo en la cruz sigue siendo el único medio de salvación; el arrepentimiento de nuestros pecados y el perdón por la gracia de Dios son requisitos fundamentales para llegar a ser hijos de Dios.

La iglesia está llamada a testificar el evangelio al pecador ofreciendo la salvación y la vida eterna en Cristo. Las iglesias y las misiones que no cumplen con el mandato de predicar el evangelio de salvación por todo el mundo y descuidan la enseñanza de la Palabra de Dios a los que no la conocen, no tienen una razón justificada para su existencia.

El celo y el espíritu misionero que existía en el pasado dentro de las organizaciones cristianas se ha debilitado porque la iglesia está más interesada en proteger su existencia y crecimiento con fines de lucro y fama. Algunas iglesias son tan grandes que no necesitan de otras organizaciones porque son autosuficientes; estas iglesias, algunas veces llegan a ser más poderosas que sus mismas convenciones y caen frecuentemente en el error de buscar grandeza y fama, al ser guiadas por pastores egocéntricos que acomodan su doctrina y práctica según el mercado de la demanda y oferta, como dijo hace poco el papa actual, Benedicto XVI.

A veces los pastores predicamos lo que la gente quiere escuchar y no lo que Dios quiere que escuchen… Observando la situación actual del mundo, nos damos cuenta que los Católico-Romanos ya no nos persiguen como antes, sino que hasta nos llaman “hermanos separados”; pero, la intolerancia religiosa con tintes políticos está interesada en la respuesta a la pregunta: ¿Cuál de las grandes religiones controlará el mundo en el futuro? El terrorista Bin Laden dijo: “Los ‘infieles’ que no aceptan al profeta Mahoma deben ser eliminados”. ¿Cuál será la postura y acción de los cristianos ante estas amenazas…?

Hablando en el contexto boliviano, menciono los siguientes puntos:

  1. Debemos entender que nuestra primera misión es seguir presentando a Cristo redentor como la solución para los problemas de la humanidad.

  2. Debemos enfatizar que nuestra identidad personal está en Cristo y no en nuestra herencia étnica o racial, el apóstol Pablo dice que en Cristo todos llegamos a ser uno. Esta identidad no es exclusiva, sino universal; en Cristo somos nuevas criaturas, y ya no hay diferencia de ciudadanía, tampoco de nivel social, ni de género o cualquier otra distinción porque todos estamos unidos en el amor de Dios.
    Gálatas 3.26-29

  3. La iglesia puede y debe contribuir activamente en la educación, la justicia social y salud para todos y debe ser mediadora y conciliadora entre los políticos en conflicto; sin violar los principios de la separación de Iglesia y Estado.

  4. Debemos continuar con la preparación de obreros llamados por Dios, que tengan vocación misionera, visión, iniciativa y dedicación para ganar el mundo para Cristo.

  5. No podemos cambiar el pasado, el presente es nuestra oportunidad y el futuro es hoy, porque el mañana dependerá de lo que hagamos hoy.

Isaías 6.8 dice: “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”

Pastor Juan H. Águila

Septiembre, 2008

Bibliografía

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Dabbs, Norman H. Dawn over the Bolivian Hills, Canadian Baptist Foreign Missions Board. 1952

Esler, Philip F. Conflicto e identidad en la carta a los Romanos. Editorial Verbo Divino. Navarra-España 2006.

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López, Alejandro C. Historia y memorias de los Bautistas en Bolivia. Impreso en los talleres gráficos de M & C editores Cochabamba Bolivia, Enero 1999.

Nacho, Arturo L. Un Siglo de Evangelización, 100 años de la obra Bautista en Bolivia. Comisión de Historia de la Unión Bautista Boliviana. Marzo, 1998.

Phillips, David B. Protestantism In Bolivia 1898 to 1952. Calgary, Alberta, September 1968.

Thompson, Hazel & Marshall. High Adventures in Bolivia. Trafford Publishing, Victoria BC-Canada.

Derechos De Autor

Abriendo Nuevos Horizontes, Memorias Del Inicio De La Obra Bautista En Tarija-Bolivia Copyright © 2008 Juan H. Águila
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Edición 1000 - 2008
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