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PRIMER REPORTE A LA CONVENCIÓN DE LA UBB REUNIDA EN QUILLACOLLO – COCHABAMBA

El 23 de febrero de 1957 viajé a Cochabamba para asistir a la Convención de la Unión Bautista Boliviana y presentar el primer reporte del inicio de la obra en Tarija, desde que aprobaron oficialmente el comienzo de la obra en aquel lugar.

El culto de apertura estuvo a cargo del pastor Jaime Goytia y el conferencista de la convención fue el ex-sacerdote José María Rico que desarrolló el tema de la ética cristiana y la responsabilidad frente a un mundo pagano. Una carpa albergó las conferencias y cultos porque el templo resultó pequeño.

En la Convención se recibieron dos cartas pidiendo obreros para abrir nuevas obras, una venía de Villazón y estaba firmada por un hermano de apellido Ortiz, la otra era de Tupiza y había sido escrita por la familia Díaz. Tiempo después, la obra en Tupiza se hizo una realidad.

Situación financiera de la UBB

El Tesorero de la UBB, David Brañez, fiel y competente Contador de la Convención, presentó un presupuesto que requería 68.460.000 millones de pesos bolivianos. Este es el cuadro de ingresos, gastos y déficit:

Presupuesto requeridoBs. 68.460.00
Promesa de contribución de las iglesiasBs. 17.111.40
Contribución de la Misión Bautista CanadienseBs. 39.926.60
DéficitBs. 11.422.00

La nueva congregación de Tarija prometió dar Bs. 15.000.00

Después de la Convención fui a Punata, mi pueblo de origen, para predicar en una campaña evangelística y para pedir la mano de Elena a su familia. Ella había intentado convencer a su madre y hermanos un mes antes sin mucho éxito, por lo cual, me recibieron con cortesía, pero con recelo. Ellos decían que los pastores no tenían suficientes recursos para sostener una familia y tenían razón. Pero erraban porque sólo miraban el matrimonio como un contrato material o económico. Elena era la hija menor de su familia y ésta esperaba que no se casara y sustentara a su madre viuda. Esta carga afectó negativamente el noviazgo.

El día 24 de marzo viajé a La Paz para hablar con Elena Martínez que estaba haciendo su año de provincia en la Posta Sanitaria de Villa Victoria. Después de superar nuestras divergencias intercambiamos aros de compromiso en una reunión en la casa del pastor Modesto Aliaga, que fue dirigida por el pastor de la Iglesia de Villa Victoria, Donato Saldías y decidimos casarnos el 8 de marzo 1958.

Retorné a Tarija el 5 de abril de 2008 y me trasladé a un apartamento amplio que contaba con cocina y baño. Los jóvenes de la congregación me ayudaron en el traslado.

Visita del pastor Walter y Betty Ridgway

Adornos florales para Pascua, celebraciones de la iglesia Católica - Campesinos devotos retornando después de una misa.

El 20 de abril de 1957 llegaron por primera vez los esposos Ridgway para ver cómo progresaba la obra en Tarija; esta visita fue significativa porque desde el principio, estos misioneros fueron partícipes, promotores, y contribuyentes a esta nueva causa. Ellos se sintieron satisfechos al ver que el esfuerzo no había sido en vano y que había redundado en la salvación de muchas almas.

Les guié en un paseo por la ciudad y el pueblo de San Lorenzo. El domingo participaron en la Escuela Dominical y sacaron fotos; en el culto nocturno, Walter Ridgway compartió la Palabra y nos habló sobre las bienaventuranzas. El día lunes fuimos todos invitados a un almuerzo por el misionero Ray Jones y en la tarde, los Ridgway retornaron en avión a Cochabamba.

La historia de José Lens

En las visitas que efectuaba casa por casa, conocí a José Lens, quien más tarde aceptó a Cristo y me ayudó mucho en la obra. José era sastre de profesión y a pesar de tener una sola mano se las ingeniaba para coser trajes y así ganarse la vida. Tenía aproximadamente 55 años y era muy pobre, tanto que casi no tenía dinero suficiente para subsistir, pero se interesó en las cosas de Dios y era fiel en su asistencia a los cultos. Cuando salía de viaje, dirigía los cultos con la ayuda de los jóvenes y otros hermanos.